lun. Nov 18th, 2019

Científicos de la Universidad de Massachusetts demuestran vínculo entre afición a “tunear” vehículos y cuarenta y ocho formas de disfunción eréctil

Dos décadas de investigaciones llegaron a su fin ayer por la tarde en Boston, con la presentación del estudio “¿Será cierto que cuando no se te para más el amigo arrancás a ponerle lucecitas al auto? La respuesta es: sí”.

Kenny Adeleke, titular de la Cátedra Charles Russian de la Universidad de Massachusetts y líder del equipo de expertos responsable de este avance médico, explicó el trabajo realizado: “fueron muchos años de laburo y hoy sentimos que valió la pena, aquella curiosidad inicial que me despertó ver a mi vecino instalarle cuatro alerones plateados y un sistema Dolby Surround a su Renault Twingo no fue en vano, yo estaba convencido de que era porque sufría de micropene y efectivamente fue así”.

“fueron muchos años de laburo y hoy sentimos que valió la pena, aquella curiosidad inicial que me despertó ver a mi vecino instalarle cuatro alerones plateados y un sistema Dolby Surround a su Renault Twingo no fue en vano, yo estaba convencido de que era porque sufría de micropene y efectivamente fue así”

Kenny Adeleke, titular de la Cátedra Charles Russian de la Universidad de Massachusetts

Las posibilidades que se abren con este descubrimiento son infinitas, cuenta la doctora Florence Some: “estamos en condiciones de confeccionar una tabla en la que a cada chirimbolo que un pijafloja le agrega al auto le corresponde un tipo de disfunción eréctil”, comentó, y nos pidió los correos electrónicos para mandarnos sendos PowerPoint al respecto. Apenas los recibamos los compartiremos con nuestros lectores.

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