“Estudié para destapar escándalos y terminé escribiendo sobre si Larrañaga murió con una amigovia o con una amiga”, se lamenta periodista
Foto: elobservador.com.uy
La muerte de Jorge Larrañaga trajo consigo la muerte, o al menos la agonía, del periodismo. El Uruguay entero pasó una semana leyendo noticias que pretendían disfrazarse de investigación y no eran más que chusmerío barato, insensible con el dolor que provoca un fallecimiento y propias de un amarillismo más vinculado a los programas de chimentos que al premio Pulitzer.
“Estudié para destapar escándalos y terminé escribiendo sobre si Larrañaga murió con una amigovia o con una amiga”, reconoció, autocrítico, un cronista montevideano, que a esta hora piensa dejar el oficio y poner un service de reparaciones de computadoras.
“Estudié para destapar escándalos y terminé escribiendo sobre si Larrañaga murió con una amigovia o con una amiga”
Reconoció, autocrítico, un cronista montevideano, que a esta hora piensa dejar el oficio y poner un service de reparaciones de computadoras.
“Ojo, parece que es lo que la gente quiere saber: desde el punto de vista de los clicks, rinde, pero ta, a veces cuesta dormir de noche, es difícil”, agregó el hombre en cuestión.
“Ojo, parece que es lo que la gente quiere saber: desde el punto de vista de los clicks, rinde, pero ta, a veces cuesta dormir de noche, es difícil”
Reconoció, autocrítico, un cronista montevideano, que a esta hora piensa dejar el oficio y poner un service de reparaciones de computadoras.
Desde El Cascote News, aclaramos que no tenemos opinión formada al respecto, y que la formaremos en función de quien nos pague más.

