Un joven sigue esperando en el boliche a la que le dijo “voy al baño y ya vengo”: ya pasaron cuatro años
Foto: adslzone.net
Un jóven del montevideano barrio de La Blanqueada (donde hay una banda loca y descontrolada) permanece acodado en la barra de un boliche, a la espera de la chica que le dijo: “voy al baño y vengo”.
“Capaz que se sentía mal de la panza, yo le vi cara rara, ¿viste? Tampoco quise meterme en el baño, mirá si la hago pasar un mal momento, pobre… espero acá, espero acá, tranquilo”, es la respuesta de Iserael Diamante a la policía, cada vez que intentan desalojarlo del recinto.
“Capaz que se sentía mal de la panza, yo le vi cara rara, ¿viste? Tampoco quise meterme en el baño, mirá si la hago pasar un mal momento, pobre… espero acá, espero acá, tranquilo”
Respuesta del protagonista de esta historia, Iserael Diamante, a la policía, cada vez que intentan desalojarlo del recinto.
El simpático protagonista de esta historia se aferra a la improbabilísima esperanza de que la muchacha aparezca: “me dicen que capaz que se fue… yo estoy convencido de que se va a acordar de que me dijo que iba al baño y volvía, yo creo en la palabra, ¡eso es lo más sagrado! Estoy seguro de que va a cumplir su promesa y va a volver”.
“me dicen que capaz que se fue… yo estoy convencido de que se va a acordar de que me dijo que iba al baño y volvía, yo creo en la palabra, ¡eso es lo más sagrado! Estoy seguro de que va a cumplir su promesa y va a volver”
Respuesta del protagonista de esta historia, Iserael Diamante, a la policía, cada vez que intentan desalojarlo del recinto.

