Abrió una barbería, no le puso el coso cilíndrico rojo, blanco y azul ese y la DGI se la clausuró
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“No cumple con el requisito básico de la barbería, no puede funcionar”, explicó una alta jerarquía de la Dirección General Impositiva (DGI).
Santiago Lope, el dueño del local, se justificó alegando desconocimiento de la normativa: “fah, ni idea de que había que poner un coso de esos, no sé ni dónde comprarlo, imagino que existe algo así como ‘La casa del barbero’, pero bueno, me la clausuraron, voy a ver si encajo el aparatejo este, así puedo laburar”.
Ah, sí: el nombre del barbero es un doble chiste. Primero, porque el apellido es Lope (“pelo” al revés). Segundo, porque Santiago López, ex jugador de Villa Española, es apodado “Bigote”.

