Estudio confirma que todos los que mandan stickers de “que tengas un buen día” son unos reverendos hijos de mil puta
foto: Pinterest
Obviamente.
¿O qué te pensás? Lavan culpas con esos stickers de mierda y después pasan todo ese mismo día cagando gente a rolete. A mansalva. Sin parar. A Dios rogando y con el mazo dando. Esta última frase no sé si tiene mucho que ver, pero siempre quise escribirla.
¡Que tengas un buen día! Encima siempre vienen con decoraciones recontra cursis y empalagosas, colores pastel, flores, gatitos e idioteces así. No falla: son unos reverendos hijos de mil puta.

