Fue a la ferretería a hacerse el gracioso pidiendo “el cosito ese que va adentro del coso” y lo cagaron bien cagado a trompadas
Foto: infobae.com
Acá pedís las cosas por su nombre, la concha de tu madre.
Qué venís con «el cosito que va adentro del coso», ridículo.
Y encima haciéndote el gracioso.
El chistoso.
No, papá. Acá, no.
Somos una ferretería seria.

