Le puso “empatía” a su casita afuera y ahora está podrido de que le toquen la puerta para pedirle cosas
Foto: booking.com
“Me fui de mambo, hice una de más, no te voy a mentir”. Así abrió su corazón el protagonista de esta historia, en diálogo con El Cascote News.
“Me caen los botijas a vender rifas para fin de año, dejá, llevo gastados miles de pesos, y ni te cuento con El Judas”, agregó.
Consultado sobre si pensaba cambiar el nombre de su hogar, el simpático propietario explicó que “ando con ganas de meterle ’no, vení mañana’, ¡veremos!”.

