Renunció el ministro de Ambiente porque un día se tiró un pedo y le echó la culpa a otro
Foto; Ignacio Sánchez
¡A quién no le pasó!
Pensaba que iba a ser un sordo pero falló: le salió con ruido.
Así que le echó la culpa a otro.
Fue en 1984, cuando cursaba segundo de liceo.
Aparentemente, esa ventosidad expelida por el ano habría provocado el agujero de la capa de ozono, así que cómo vas a ser ministro de Ambiente, pafuera.

