vie. Nov 15th, 2019

Ya está aquí: comer ábacos, el alimento del futuro

Parecía una moda o casi una manía: los ábacolactovegetarianos eran mirados con recelo por aquellos que se alimentamos de formas clásicas (la alimentación transmitida por padres, tíos y abuelos). Sin embargo, la alimentación a base de ábacos se ha instalado definitivamente en todo el mundo, y ya hay incluso quienes aseveran que es la dieta definitiva.

De compleja masticación, digestión lenta y compleja evacuación anal, el ábaco es sin dudas uno de los alimentos más ricos en vitaminas, en proteínas, en catramina, en madera, en alambre y en plástico. Todas estas innegables virtudes lo hacían, ya en la antigua Grecia, elixir de los atletas más formidables, e inclusive era aconsejado su consumo en cigarros a base de este instrumento bien desmorrugado, para evitar el acné o tratar los orzuelos.

En Uruguay, hoy, ya hay dos emprendimientos gastronómicos que centran sus menús en esta vedette de la buena alimentación. Subabac, cadena de refuerzos de ábaco con infinidades de aderezos, y Mcábaco, que con su “doble ficha de decena con queso” se ha convertido en uno de los manjares preferidos de la juventud.

El ábaco llegó, se queda. Y eso cuenta.

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