Mar. Mar 2nd, 2021

Ñoño que decía estar feliz por pasar encuarentenado la Navidad, “así no tengo que ver a nadie de mi familia”, pasó encerrado, comiendo helado del pote y meado encima

Foto: unsplash.com/@alex_andrews

Matías Careta, ñoño de 45 años que decía estar feliz por pasar encuarentenado la Navidad, “así no tengo que ver a nadie de mi familia”, pasó encerrado, comiendo helado del pote y meado encima. Así como lo leen. Todos esos que se hacen los crá anti familia, mienten. Todos. No se salva ni uno.

Careta confiesa que “me hacía el langa y me recontra cabió, pasé escribiéndole a mi tía Gladys, pidiéndole perdón, pero primero no me contestó, y después me mandó una foto de ella, brindando con mi tío Walter, y la leyenda ‘jodete por incogible’… fue tan doloroso como merecido”.

“me hacía el langa y me recontra cabió, pasé escribiéndole a mi tía Gladys, pidiéndole perdón, pero primero no me contestó, y después me mandó una foto de ella, brindando con mi tío Walter, y la leyenda ‘jodete por incogible’… fue tan doloroso como merecido”

Matías Careta, ñoño de 45 años que decía estar feliz por pasar encuarentenado la Navidad, en diálogo con El Cascote News.

Matías jura haber escarmentado y aprendido para el año que viene pero, probablemente, pasadas dos semanas, volverá a ser el snob amargo de siempre, mereciendo el repudio absoluto de toda la Humanidad, salvo de los cuatrocientos olor a culo igual que él, con los que mutuamente se sigue en Twitter.